
Me quiero referir hoy a la lamentable muerte recientemente del activista político Orlando Zapata y de otros activistas como Bobby Sands en Irlanda del Norte que han utilizado este medio como revulsivo político.
En 1981 en ese país europeo Bobby Sands, miembro del IRA(Ejército Armado Provisional), muere tras 66 días de huelga de hambre en la prisión de Long Kesh. Este exigía ante las autoridades británicas lideradas por la conservadora Margaret Thatcher el mejoramiento en las condiciones carcelarias al que estaba el sujeto y otras miembros del IRA.
Este había sido condenado en 1977 por tener armas ilegales, y exigía el derecho a status de prisionero político, utilizar ropa común en lugar de la carcelaria y a recibir una carta por semana. Algo similar exigía Zapata 29 años después pero al suroeste en la caribeña isla de Cuba. Este al igual que el irlandés exigía ante las autoridades de su país el poder utilizar vestimenta blanca, símbolo de la disidencia de este país y otras mejoras en la salud y alimentación carcelaria
En el caso de Cuba desde el año de 1972 no ocurría la muerte de un disidente, la última había sido en ese mismo año con la muerte del poeta Pedro Luis Boitel. En el caso de Sands elegido por Irlanda del Norte a ocupar un escaño en la Cámara de los Comunes del parlamento británico en la época de la huelga, a su muerte le siguieron el deceso de 10 activistas más, igual por inanición.
La huelga al final fue depuesta ante llamados de la iglesia católica y los familiares de las víctimas. En el caso cubano recientemente se ha sumado el periodista y sicólogo Gustavo Fariñas, en huelga de hambre y que en el pasado estuvo a punto de morir por haber participado en otra.
La huelga de hambre ha sido utilizada en el pasado para avanzar en causas políticas, Mahatma Gandhi en su natal India la utilizaba cuando había enfrentamientos entre hindúes y musulmanes en su lucha contra la independencia del Imperio Británico.
En el caso de Sands, al deponer el movimiento se obtuvieron mejoras carcelarias, sin embargo el gobierno de Thatcher no cambio su status de ¨terrorista¨¨. Uno de los fines políticos que se perseguía con la unión de las dos irlandas era un estado socialista que no se ha conseguido todavía a pesar de los acuerdos de paz recientes.
En el caso de Zapata y Fariñas puede ser que algunas cosas internas carcelarias cambien con su deceso, pero los cubanos ocupan a sus líderes vivos. Ellos ocupan por ejemplo a la bloguera Yoanni Sánchez viva para que siga abriendo espacios libres de opinión a través de la Internet y más ciudadanos tengan acceso a ella.
Ocupan a Osvaldo Payá, ganador del premio Príncipe Asturias por el proyecto Varela vivo, y a Vladimiro Roca hijo del líder revolucionario Blas Roca con vida para seguir abriendo espacios de opinión independiente en su país al igual que los otros disidentes más conocidos como Marta Beatriz Roque o Elizardo Sánchez, o el caso del comandante de la revolución Eloy Gutiérrez Menoyo que después de estar 20 años preso en las cárceles cubanas se exilió primero en España y regreso a Cuba a iniciar una lucha política interna.
En 1981 en ese país europeo Bobby Sands, miembro del IRA(Ejército Armado Provisional), muere tras 66 días de huelga de hambre en la prisión de Long Kesh. Este exigía ante las autoridades británicas lideradas por la conservadora Margaret Thatcher el mejoramiento en las condiciones carcelarias al que estaba el sujeto y otras miembros del IRA.
Este había sido condenado en 1977 por tener armas ilegales, y exigía el derecho a status de prisionero político, utilizar ropa común en lugar de la carcelaria y a recibir una carta por semana. Algo similar exigía Zapata 29 años después pero al suroeste en la caribeña isla de Cuba. Este al igual que el irlandés exigía ante las autoridades de su país el poder utilizar vestimenta blanca, símbolo de la disidencia de este país y otras mejoras en la salud y alimentación carcelaria
En el caso de Cuba desde el año de 1972 no ocurría la muerte de un disidente, la última había sido en ese mismo año con la muerte del poeta Pedro Luis Boitel. En el caso de Sands elegido por Irlanda del Norte a ocupar un escaño en la Cámara de los Comunes del parlamento británico en la época de la huelga, a su muerte le siguieron el deceso de 10 activistas más, igual por inanición.
La huelga al final fue depuesta ante llamados de la iglesia católica y los familiares de las víctimas. En el caso cubano recientemente se ha sumado el periodista y sicólogo Gustavo Fariñas, en huelga de hambre y que en el pasado estuvo a punto de morir por haber participado en otra.
La huelga de hambre ha sido utilizada en el pasado para avanzar en causas políticas, Mahatma Gandhi en su natal India la utilizaba cuando había enfrentamientos entre hindúes y musulmanes en su lucha contra la independencia del Imperio Británico.
En el caso de Sands, al deponer el movimiento se obtuvieron mejoras carcelarias, sin embargo el gobierno de Thatcher no cambio su status de ¨terrorista¨¨. Uno de los fines políticos que se perseguía con la unión de las dos irlandas era un estado socialista que no se ha conseguido todavía a pesar de los acuerdos de paz recientes.
En el caso de Zapata y Fariñas puede ser que algunas cosas internas carcelarias cambien con su deceso, pero los cubanos ocupan a sus líderes vivos. Ellos ocupan por ejemplo a la bloguera Yoanni Sánchez viva para que siga abriendo espacios libres de opinión a través de la Internet y más ciudadanos tengan acceso a ella.
Ocupan a Osvaldo Payá, ganador del premio Príncipe Asturias por el proyecto Varela vivo, y a Vladimiro Roca hijo del líder revolucionario Blas Roca con vida para seguir abriendo espacios de opinión independiente en su país al igual que los otros disidentes más conocidos como Marta Beatriz Roque o Elizardo Sánchez, o el caso del comandante de la revolución Eloy Gutiérrez Menoyo que después de estar 20 años preso en las cárceles cubanas se exilió primero en España y regreso a Cuba a iniciar una lucha política interna.